El movimiento okupa de Barcelona, y II
En un post anterior hablé del movimiento okupa en Barcelona. Allí comenté los que yo creo que fueron los principales problemas que lastraron la evolución de este movimiento social. Algunos aspectos que aparecieron allí merecen un comentario más detenido, creo yo, y me parece que soy una persona indicada para hacerlo, ya que yo viví en una casa ocupada y participé en sus actividades como centro social.
Como decía, el movimiento se alienó una parte importante de aliados potenciales. Esto no ocurrió en todas partes. En algunos casos, como el del Barrio de Sants o la Vaqueria (o Can Masdeu), las casas ocupadas trenzaron alianzas importantes con el tejido asociativo del barrio. Las asociaciones de vecinos, los ecologistas, las organizaciones independentistas, en estos casos actuaban muy a menudo en conjunto con los centros sociales ocupados. Sin embargo, las tácticas más radicales de algunas casas les pusieron a sus potenciales aliados en contra. Ver, por ejemplo, “Cuando la democracia okupa en la casa de al lado”, Info-Usurpa 522, Abril 2008 ( http://squat.net/usurpa/usurpa.pdf ). El caso de los disturbios es otro ejemplo de esto, un tema que ya comenté en el otro post. Las consecuencias de estas tácticas son para pensarlas: ¿cómo vas a tener el apoyo de los vecinos si conviertes el barrio en un campo de batalla? Es cierto que la policía puso su parte en convertir los barrios en campos de batalla, pero no hay que quitarnos nuestra responsabilidad en ello.
También mencioné la falta de unidad en el movimiento. En realidad no es la falta de unidad en sí lo que representa el obstáculo, sino una consecuencia de ella: la falta de interlocutores autorizados ante los media y los organismos públicos. En realidad sí que ha habido interlocuciones puntuales con las instituciones, aunque éstas no hayan sido admitidas en público. Sin embargo, cuando no existen portavoces autorizados, no hay manera, o se hace más difícil, rebatir informaciones negativas, plantar cara a los argumentos en contra, e incluso generar debate público. Y aunque vayas a tener a una parte de los medios en contra, no tienes por qué tenerla a toda, ni mucho menos. Como ejemplo, ver los reportajes de El Periódico de Catalunya cubriendo las actividades de Can Masdeu.
Otro tema que me gustaría ampliar un poco es el del impacto del movimiento. En realidad, nunca o casi nunca se admite, pero la preocupación actual por el tema del acceso a la vivienda fue introducida a la esfera de la opinión pública gracias al movimiento okupa. Dicho de otra manera, si la gente habla tanto del tema hoy en día es en buena medida gracias al movimiento de las ocupaciones, que le puso nombre y le dio impulso al tema. De nuevo, pienso que con tácticas diferentes el movimiento podría haber generado coaliciones, alianzas y legitimidades más amplias desde las que abordar este tema. Sin embargo, es innegable que fuimos los primeros en organizarnos para luchar contra el problema de la falta de acceso a la vivienda, con permiso de las Asociaciones de Vecinos.
Bueno, por hoy lo dejo aquí. Creo que este tema es interesante. Para acabar, me gustaría dejar claro que aun siendo crítico con el movimiento, yo estoy a favor de él.
Esta entrada fue publicada el Abril 6, 2008 a las 8:09 pm y archivada bajo Historia, Política con etiquetas artritis, Movimientos sociales, okupación. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0 Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.