¿Nueva ola de Populismo Latinoamericano? y II
En otros posts he comentado la tendencia de parte de la prensa a asociar los resultados electorales de los últimos años en Latinoamérica con una vuelta al populismo. La frase de Joaquim Ibarz de que los bolivianos “votan con los pies,” comentada en otro post, ejemplifica a la perfección esta tendencia.
La reciente victoria de Fernando Lugo en las elecciones paraguayas ha puesto de nuevo este tema de relieve. La pregunta es, ¿por qué los latinoamericanos están votando a los partidos de la izquierda en esta década de 2000?

El presidente electo de Paraguay Fernando Lugo,
mostrando los ajos que consume en cada comida.
En realidad no es está repitiendo ninguna tendencia antigua. El voto para la izquierda responde a una demanda de políticas sociales. Estas se aplazaron en los noventa con el pretexto de que había que apretarse el cinturón, reducir el tamaño del estado y el gasto social. Fueron las políticas de ajuste estructural, la Biblia neoliberal recomendada o impuesta por el Fondo Monetario Internacional, para combatir los efectos de las crisis económicas de los ochenta y noventa. Sin embargo, estas políticas no produjeron virtualmente ningún avance en la reducción de las desigualdades, más bien al contrario, y aumentaron la riqueza de las naciones latinoamericanas de forma muy reducida. En otras palabras, la distancia entre ricos y pobres se ensanchó, y la economía creció poco.
Quizá la herencia de los noventa fue un gasto público más responsable y una inflación bajo control, pero estos avances no satisficieron las demandas de la población, por supuesto. Es por ello que paulatinamente los gobiernos progresistas han avanzado en la última década en Latinoamérica. Brasil, Argentina, Bolivia, Uruguay, Paraguay, Venezuela, Ecuador y Nicaragua son casos notables. Colombia pasa por unas circunstancias excepcionales, y en México se supone que el PAN (conservador) ganó limpiamente a la izquierda. Naturalmente, una izquierda corrupta, populista e irresponsable, según Joaquim Ibarz, que por supuesto se quejaba injustamente de fraude electoral.
Las izquierdas actuales en la región combinan programas innovadores de redistribución de la renta y de desarrollo económico con unas balanzas públicas equilibradas y una inflación bajo control. Así pues, de receta tradicional nada de nada. Quien sostenga que esto es una vuelta al populismo o está desinformado o propaga información tendenciosa.
Esta entrada fue publicada el Abril 25, 2008 a las 9:52 am y archivada bajo Historia, Política con etiquetas América Latina, Fernando Lugo, Movimientos sociales, neandertales, populismo. Puedes seguir cualquier respuesta a esta entrada a través del feed RSS 2.0 Puedes dejar una respuesta, o trackback desde tu propio sitio.
Mayo 11, 2008 a 5:38 am
Desde la tierra el último populismo latinoamericano; Paraguay.
Buena la foto de Fernando Lugo con el ajo; pero déjame corregirte Oscar, el ajo en ese momento simbiliza “espantar la yeta, va de retro los malos augurios”, que le habían prometido los colorados que cayeron despúes de 61 años de gobierno.
Si bien Lugo tiene cierta tendencia socialista por sus años de militancia en el campo como sacerdote, su amistad con Rafael Correa y sus críticas sociales. Lugo sube a la presidencia afiliado al Partido Demócrata Cristiano con votos de los Liberales!. Si, su vice presidente es un LIBERAL, que representa a los oligarcas y terratenientes de estos pagos.
Felizmente!, porque por lo menos por ahora se respira un aire distinto aqui en esta tierra guaraní. Y existen esperanzas de cambios.
A Nicanor Duarte Frutos, el último capitán del coloradismo, lo derrotó su boca; si sus discursos agresivos e hirientes…. señal de que la palabra, si existe. (Un buen tema para el estudio de los sociólogos, filólogos y linguistas).
César Palacios, docente y periodista.