Amazonas, un viaje imposible, de Juan Madrid
La tradición literaria de los libros de viajes por la Amazonía ha sido siempre muy fecunda. Sin embargo, la obra que nos ocupa no es exactamente un libro de viajes. Es, prácticamente, una novela cuyo principal personaje es el escenario, la gigantesca cuenca amazónica por la cual viaja el autor y cuyos principales problemas sociales va desgranando en cada etapa del trayecto.
La forma que escoge el autor para narrar su epopeya es la del escritor que, como narrador subjetivo, realiza un viaje por toda la Amazonía por motivos laborales y personales. En concreto, el objetivo que dice tener Juan Madrid es escribir un libro acerca de este singular espacio, y para ello busca la ayuda de un amigo suyo de la infancia residente en Manaos, Diodoro Souza. En su pretensión de encontrarlo, el autor conoce e interpela a multitud de personajes, cuyas informaciones, junto a las que el propio Juan Madrid recaba con su experiencia personal, forman el corpus principal de contenido del libro.
Así que, a medida que el viaje transcurre, las claves de las principales cuestiones sociales del espacio amazónico nos son explicadas por boca de actores que intervienen directamente en ellas. Militantes y camponeses sem terra asentados en un territorio ganado a los latifundistas o en manifestación, miembros de la FUNAI explicando sus actividades de protección del indio, seringueiros y sindicalistas, familiares de Chico Mendes, e incluso un botánico norteamericano que participa de las investigaciones cofinanciadas por instituciones norteamericanas y brasileñas y cuyos beneficios van a parar a las arcas de las transnacionales del sector farmacéutico. Son estos personajes los que proveen la información sobre el problema del latifundio, el exterminio de los indígenas, los proyectos de reserva extractivista del sindicato de seringueiros y a través de cuya información vislumbramos la expresión práctica de la violencia de clase (los yagunzos y la policía), la violencia de género, la deforestación, la sobreexplotación del medio y sus recursos, la contaminación por minerales pesados en el río, la biopiratería y las terribles desigualdades sociales que agudizan a su vez todos estos problemas. Además de éstos, los más importantes, encontramos un elenco de personajes de variada condición social, por supuesto mucho más planos, como garimpeiros, mujeres de garimpeiros, prostitutas, pilotos de avioneta, antropólogos (amigos del autor), mineros y turistas, plasmados en la novela con ambición coral y en ocasiones costumbrista bastante conseguida.
Madrid intercala las aportaciones de estos personajes con pasajes de historia de las ciudades que visita (Manaos, Belém) o bien de fenómenos históricos que marcaron al espacio amazónico, como el boom del caucho o los intentos de colonización impulsados por los gobiernos populista y militar en las décadas centrales del siglo. Además, a menudo mira atrás en el tiempo para verse a sí mismo reflejado en la obra de los cronistas de Indias (Gaspar de Carvajal, principalmente) o de los científicos ilustrados (La Condamine, Humboldt), dado que con ellos comparte la ambición secreta de encontrar a las legendarias Amazonas que habitan en algún lugar del inmenso espacio protagonista. Éste motivo se convierte en el tema en que ha de centrarse la novela del autor, pero para ello ha de encontrar previamente a el tal De Souza. Debido a que él no aparece el viaje se alarga más y más …

Septiembre 25, 2008 a 1:39 pm
…Barcelona es una ciudad donde la violencia no respeta ni a los viejos ni a los niños, una ciudad donde la vida en su estado natural es cruel y a veces sucia, una ciudad donde reina una batalla sin cuartel de todos contra todos y donde los más fuertes y los más sinvergüenzas avasallan a los más débiles…
…Barcelona es una ciudad violenta, más de lo que la gente cree…
La investigación de un caso de espionaje industrial hará que Evaristo Conrado, ex-guardia civil metido a detective privado, se vea inmerso en una compleja trama de intrigas masónicas, asesinatos y experimentos farmacéuticos con soldados españoles en Afganistán. Para ello deberá adentrarse en los bajos fondos de la Barcelona actual y compartir suerte con las diferentes policías que se reparten la seguridad de la ciudad: los Mossos d’Esquadra y la Guardia Urbana, con los que vivirá situaciones extremas en la resolución del caso. La novela se desarrolla en una insolente Barcelona que no anuncian las guías turísticas: una Barcelona violenta y corrosiva, una ciudad hecha sólo a medida de los fuertes.
Con una narrativa ágil, llena de ironía y cinismo, Siempre quise bailar como el negro de Boney M recupera el sabor de los clásicos americanos de novela negra.
http://minovelanegra.blogspot.com/